Colombia es el principal productor mundial de cocaina y a la vez que es un productor emergente de la heroina. En ingreso que  los narcotraficantes  han obtenido por el negocio de las drogas en el mercado mundial no es tan elevado como se piensa, solo es el 2 y 3 por ciento del PIB y ha dismunido considerablemente. Pero esto no significa complacencia, mientras siga esta asociacion de las drogas ilicitas, la sociedad Colombiana continuara pagando un alto precio. Los anrcotraficantes estan involucrados en la corrupcion a gran escala del pais, afectando negativamnete la confianza de la poblacion sobre sus instituciones. El dinero de las drogas ha sido un permanente combustible en el actual conflicto armado que vive el pais. Por consiguiente, hay muchas razones para q la comunidad internacional apoye los esfuerzos de los colombianos para librar a su pais de los problemas asociados con la produccion y consumo de las drogas ilicitas.

CONSECUENCIAS

La producción, el tráfico y el uso indebido de drogas ha alcanzado una magnitud enorme en todo el mundo. EnColombia, el problema ha adquirido connotaciones muy particulares, porque es el mayor traficante de hoja de coca,pasta básica y sobre todo de cocaína. La ilegalidad de la industria de la droga le imprime un carácter peculiar: el crimen organizado, la violencia y la corrupción son sus componentes naturales. El narcotráfico ejerce su poder para penetrar en las estructuras de la sociedad civil, para intervenir en las redes de toma de decisiones y para controlar parte de los territorios nacionales. Y usa la fuerza a través de grupos paramilitares para desestabilizar los Estados e imponer sus propias leyes y valores, violando los derechos humanos y poniendo en peligro la permanencia del sistema democrático. Las drogas afectan a la salud de quienes las consumen, y en particular la de los jóvenes y los niños. Las diversas opciones para combatir la droga se discuten tanto a nivel de los países involucrados, como en el plano internacional. Bajo el liderazgo de las Naciones Unidas, se esta configurando una política basada en el principio de responsabilidad compartida, en el respeto a la soberanía de los Estados, en la eliminación del uso de la fuerza y en la no injerencia en los asuntos internos de los países, todos objetivos loables pero quizás contradictorios.La economía de la droga conecta la producción, la comercialización y las finanzas en una intrincada red que hace caso omiso de las fronteras nacionales, y que se extiende a todos los continentes. El carácter clandestino o subterráneo de la economía de la droga, dificulta enormemente el análisis de sus efectos en las sociedades envueltas en la producción, manufactura, tráfico y consumo de estupefacientes.Colombia sufre desde los años setenta el estigma de ser la principal productora y exportadora de cocaína en el mundo. Más allá de la multitud de ideas urdidas al respecto, sin embargo, los efectos económicos, políticos y sociales del narcotráfico en la marcha del país han sido tan enormes como difíciles de evaluar con certeza.

El Gobierno colombiano ha reforzado la represión del narcotráfico a través del asalto a los centros de producción, la incautación de bienes, la captura de los principales traficantes y la destrucción de sus instalaciones clandestinas. Varios sectores de la sociedad colombiana han cuestionado abiertamente la estrategia anti - droga vigente por los altos costos humanos y económicos que ha ocasionado. Se ha argumentado que la estrategia dominante hasta ahora, la policial, no sólo no ha alcanzado los resultados deseados sino que ha supuesto una represión exagerada, contribuyendo a alimentar la espiral de violencia.

CONCLUSIONES

1. No es posible hablar estrictamente de una llamada "Narcoeconomía" en Colombia, pero es indudable que el negocio de la droga le otorga muchas peculiaridades a la Economía Colombiana.

2. Existen efectos contradictorios para la economía para el desarrollo de la Economía Colombiana.

3. Los programas de erradicación de cultivos ilícitos han demostrado su ineficiencia, frente a las ventajas del negocio quese traducen en mejores niveles de ingreso de los habitantes de dichas regiones, seria mejor pensar en implementar programas de prevención hacia los cultivos ilícitos apoyando y mejorando las condiciones comerciales de los cultivos de los productos agropecuarios lícitos.

4. También la fumigación a demostrado su ineficiencias en la lucha antinarcóticos.

5. El auge de la droga ha lesionado el desarrollo de las actividades agrícolas y manufactureras a casa del efecto de la "Enfermedad Holandesa" ; ha bajado la calidad de las inversiones puesto que ellas han sido orientadas cada vez más hacia el corto plazo.

6. El narcotráfico contribuye sustancialmente a entrabar las posibilidades de solución de la crisis política de la que es una expresión la violencia. La sustitución de la elite terrateniente por narcotraficantes les cambio a los campesinos el escenario de confrontación social, a uno en el cual el Estado se ve seriamente limitado para hacer reforma agraria.

7. La adicción misma a las drogas en Colombia adquiere proporciones alarmantes, porque esta afectando cada vez más a la juventud y a los niños en edad escolar, y cada día son más corrientes los casos de adicción a alguna droga entre las familias de nuestro país.

 

En este video se presenta el capo del narcotrafico PABLO ESCOBAR (El Tablazo, vereda de Rionegro, 1 de diciembre de 1949Medellín, 2 de diciembre de 1993), fue el más poderoso narcotraficante colombiano conocido. También ejerció como político y fue elegido representante suplente para el Congreso de la República de Colombia en 1982.

Como líder del Cartel de Medellín, fue el máximo capo de la mafia colombiana. Hizo la fortuna más grande del país con el comercio de cocaína. Las autoridades colombianas lo vinculan al asesinato de más de 4.000 personas. Organizó y financió una extensa red de sicarios y con sus actos terroristas (carros bomba en las principales ciudades del país) desestabilizó al país y se constituyó en uno de los criminales más buscados del mundo a comienzos de los años 1990. Murió abatido por la policía 17 meses después de haberse fugado de la cárcel.

También apodado el zar de la cocaina, su fortuna estaba estimada entre 5 o 10 mil millones de dólares y es considerado el peor criminal en la historia de Colombia. Se necesitaron 16 meses y 3000 efectivos para cazarlo. Veinte mil personas lo acompañaron al panteón